PostHeaderIcon capitulo 12

- Hay que intentar ir hacia el punto de la ciudad más alejado del epicentro de la epidemia. Lo más lejos posible del parking donde nos encontramos – Dijo Violet.

Hacía ya unos minutos que habíamos abandonado la redacción llevándonos con nosotros la caja con la que Ramón había entrado unos días antes por la puerta.

Los cuerpos salían de cualquier rincón al escuchar o ver el coche, pero no lo alcanzaban y los que lo conseguían salían despedidos por las embestidas del todoterreno o terminaban bajo sus ruedas.

Vanesa iba curioseando la caja. Leyendo el librillo que venía dentro como si fuese a encontrar un capítulo que dijese “Qué hacer si tu amigo muere, revive y quiere matarte”.

Me sentía como si estuviésemos en un safari, nos hubiésemos acercado demasiado con el jeep a los animales salvajes y éstos intentasen devorarnos. Juraría incluso que reconocí algunos rostros, pero preferí no pensar demasiado en ello. Por suerte no había tráfico y durante todo el trayecto sólo encontramos un par de coches que impedían el paso por carretera y tuve que subir el todoterreno a la acera para poder continuar adelante.

Cuanto más nos alejábamos del piso de Ramón menos infectados se veían por la calle, pero no por ello se respiraba aire de normalidad. No había nadie por las calles y la ciudad estaba en un completo silencio.

Al fin llegamos a una calle que estaba cortada por una alambrada de unos cuatro metros de altura que en su parte superior estaba recubierta por alambre de espinos. Atravesaba toda la calle y era imposible pasar. De ella colgaba una lona gigante a modo de cartel que con letras mayúsculas decía “VOLVED A VUESTRAS CASAS, VOLVEREMOS A POR VOSOTROS”.

Bajé del coche y corrí hacia la calle contigua, donde me encontré con otra alambrada y una réplica del cartel.

- Toda la ciudad está rodeada – Escuché decir a Violet que me había seguido. – He llegado tarde, de nuevo. Aún así aquí no parece haber gente. Quizás fue evacuada. Sería lo más lógico.

- Deberíamos esperar a que volviesen a por nosotros. Simplemente tenemos que escondernos hasta entonces – Dije más para mí mismo que para que ella me escuchase.

Antes de que ella pudiese recordarme de nuevo que nadie volvería a por nosotros, escuchamos chillar a Vanesa, que se había quedado en el coche.

Corrimos hacia allí y nos encontramos a un hombre obeso que se encontraba golpeando el todoterreno, tratando de alcanzar a Vanesa que estaba en su interior.

Al vernos llegar corrió hacia nosotros; más concretamente, hacia Violet. Ella pareció quedarse en shock mientras la inmensa mole corría hacia ella.

- ¡Dispara! ¡Vamos dispara! – Le grité, intentando que reaccionase.

Cuando el hombre estaba a escasos metros levantó el arma y le descerrajó tres tiros en la cabeza que acabó reventada por varios puntos. El hombre cayó hacia atrás, de espalda.

- Pensaba que te mataba ¿qué hacías?

- Acabo de desperdiciar tres balas.

- ¿Pero qué dices? Te iba a matar. Y ahora hay uno menos rondando por ahí – le dije mientras movía el cuerpo del infectado levemente con el pie.

- Yo que tú me apartaría de ahí. No tardará en levantarse.

Dicho y hecho, el hombre, que ya no tenía rostro, simplemente tres grandes boquetes en plena cara, se levantó y empezó a vagar por la calle, como aturdido.

- No nos ataca - dijo Vanesa saliendo del coche.

- Parece lógico, ¿no? No tiene ojos. Sin embargo mira, ¡Eh tú, idiota, aquí! – gritó Violet.

El muerto se giró y comenzó a avanzar lentamente hacia a ella, tropezando con todo lo que había en su camino.

- Parece que aún puede escucharte.

- Sí, pero mira – dijo Violet mientras recogía una piedra de unos dos quilos del suelo.

Golpeó con la piedra repetidas veces la cabeza del hombre hasta que ésta no fue más que un trozo de carne sanguinolento. Volvió a gritar y ésta vez el hombre no reaccionó. Aún así, seguía avanzando, ahora de forma errática, sin una dirección fija.

- Ese idiota aún nos está buscando, y no os dejéis engañar. Si por alguna casualidad os llegase a coger, os destrozaría antes de que pudieseis reaccionar. Ya os he dicho que no pueden morir. No os confiéis.

3 comentarios:

Leafar dijo...

Una pregunta, incluso sin cerebro ¿los infectados se pueden seguir moviendo?
¿O es que no le destrozó la cabeza hasta tal punto?

Jose dijo...

Hasta sin cerebro se mueven. No les hace falta en absoluto.

Anónimo dijo...

... Sin cerebro pueden elegir dirección y coordinar su movimiento? Esta guay que quieras sacar un nuevo tipo de zombie pero esto es un poco demasiado... Me puedo creer hasta que sigan moviéndose sin ccerebro pero que elijan dirección y sigan teniendo el deseo de matar es pasarse a menos que vayas a caer en lo de que todo lo han soñado...(y eso no mejoraría el escrito

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